El parque Natural de Cabo de Gata Níjar n Almería


El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar presume de ser el mejor exponente de macizo montañoso de origen volcánico de Europa. Contrastes sorprendentes para este rincón almeriense donde, a media tarde, los susurros del mar evocan calma infinita.
 

Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar sorprende por sus contrastes, por la tonalidad del mar que se acerca a sus rocas, por la intensidad de sus dunas que se perfilan en un escenario singular. Dicen que las de este parque son las únicas montañas volcánicas de la península, pero, a pesar de su quebrada geografia, sus mayores alturas no sobrepasan los quinientos metros.

La veintena de miles de hectáreas que se distribuyen por el lugar se muestran vivas y recuerdan como en otro tiempo la Armada española partió de sus costas para vencer a los turcos. Porque esta porción de naturaleza guarda secretos de la historia de España y procura seguidos manteniendo, como trata de mantener intactas sus bellas calas, muchas de ellas dificiles de descubrir por su carácter recogido y discreto.

El parque  almeriense muestra dos caras. Una faz volcánica cuyo extremo lo forma el promontorio que constituye el Cabo de Gata y otra más húmeda, junto al mar, dando forma a la costa con sus dunas y salinas. En ellas, el águila perdicera o la alondra Dupont.

Por todo lo ya dicho; por su singularidad crómatica; por esa gama de colores que cambia a media tarde y convierten este espacio en un lugar más bello, si es posible, el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, parece erigirse como uno de los pocos rincones impasibles ante el paso del tiempo. han encontrado el lugar ideal para nidificar. Igual que flamencos y otras aves acuáticas han escogido estas tierras para pasar los días.

El paisaje impresiona a cada paso y no deja de provocar admiración en el visitante. El peñón rocoso de La Mesa de Roldán, la oculta caleta de San Pedro, los yacimientos de San José, la Isleta del Moro y las Negras o el Arrecife de las Sirenas son algunos ejemplos de la espectacularidad del parque. Pero, además, el Cabo de Gata-Níjar deja crecer en sus tierras al palmito, la única especie de palmera autóctona del continente, y al azufaifo, resto de vegetación potencial más árida.

Pero no sólo es la tierra. El mar se ve habitado por especies de gran valor ecológico. No en vano, la importancia de sus fondos le ha valido el título de parque marítimo terrestre conformándose como el primero de estas características en la provincia de Almería.

 

Por A. LIorente