Castilla y León: los encantos de Salamanca
Castilla y León es una región inmensa, comunidad autónoma española que nuclea desde Ávila y la Granja de san Ildefonso hasta Salamanca. Es la cuna cultural del idioma castellano, sinónimo de lengua española actualmente. Se corresponde geográficamente casi en su totalidad con la cuenca del río Duero.
Encantos turísticos de Salamanca
Salamanca es una ciudad encantadora, escenario del clásico Lazarillo de Tormes, y sede de los colegios universitarios de los más reconocidos de la península Ibérica. Se dice que todo visitante volverá a Salamanca si encuentra la rana sobre la calavera en el frontispicio de la universidad cuyo barroquismo lleno de esculturas dificulta su hallazgo. Esto se puede hacer solo o mediante la ayuda de alguno de los guías que siempre está dispuesto a colaborar.
Paisajes de Salamanca
Las incomparables vistas panorámicas que hacia los cuatro puntos cardinales ofrece la Peña de Francia sobre las tierras salmantinas la convierten en un paraje que no puede dejar de visitarse.
Una particular montaña que recibe su nombre de la repoblación de estas tierras realizada por franceses durante los siglos XI y XII. Un santuario en honor de la virgen del mismo nombre, cuya imagen encontró el francés Simón Vela en 1434, corona los 1.723 metros de altitud de esta cumbre que proporciona unas vistas inmejorables de los campos salmantinos.
En 1437 los dominicos se hicieron cargo del santuario, construyéndose la iglesia, el convento y la hospedería. Esta última tenía el objeto de albergar al gran número de peregrinos que ya en aquella época acudían a venerar la imagen de la virgen. Durante el siglo XIX, el abandono se enseñoreó del lugar, hasta que en 1900 los dominicos intentaron recuperar el esplendor del lugar. En la actualidad, se conservan la iglesia, la hospedería, la puerta del convento, la Capilla Blanca y el denominado Balcón de Santiago. De la primera, destaca una hermosa torre datada en 1767 y una escalinata y portada del siglo XVIII que da acceso al interior, de estilo gótico.
Presidiendo el altar y descansando sobre la roca más alta de la montaña se encuentra la imagen de la Virgen de la Peña de Francia, tallada en 1890, que guarda en su interior los deteriorados restos de la antigua. El presbiterio es la original ermita construida por Simón Vela. En las capillas laterales están las imágenes románicas de Santiago, San Andrés y del Santo Cristo, descubiertas, asimismo, en la cumbre algún tiempo después de la aparición de la imagen de la virgen. Pero, aparte de estas construcciones, la Peña de Francia destaca por sí sola al constituir un perfecto mirador, sobre todo tras la construcción del Balcón del Fraile, en 1934, en forma de castillete, y el Mirador de Santo Domingo, que data de 1975 y está situado al final de la carretera.
Por José Piñeiro
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