El Valles Occidental y el Oriental


El Valles Occidental y el Oriental se caracterizan por sus grandes atractivos naturales. En el primero se encuentran los parques naturales de la Mola y sierra de obac y, en el Valles Oriental, el del Montseny: el turó de l'Home, Santa Fe, el Congost, Vallforners i la Vall de Montseny, Sant Celoni, etcétera, que a pocos quilómetros del mar tiene una vegetación subalpina.

La historia ha dejado importantes huellas en el Valles Oriental: el dolmen de la Pedra Gentil de Vallgorgina, la cueva de la Espulga, las termas romanas, castillos, iglesias, edificios modernistas, hasta modernas instalaciones olímpicas. En esta última comarca se localizan, también, los balnearios más conocidos de la provincia. En la cuenca del Odena se encuentran los grandes nucleos urbanos e industriales, como en Igualada, capital de la comarca. Más hacia el sur, con marcada influencia mediterránea, la viña pone su nota de color al paisaje.

Al igual que en el Bergueda, en la comarca de el Bages, centro geográfico de Cataluña, se encuentran importantes manifestaciones románicas: Sant Vicent de Cardona, Santa María de l'Estany, entre otras. Varios altiplanos rompen su unidad orográfica, asentándose en ellos importantes núcleos de población; si en el extremo oriental se encuentra Moia y la subcomarca del Moianes, en el otro extremo se encuentra el altiplano de la Sierra de las Garrigues.

Al sur, haciendo frontera con Tarragona, se encuentra el llano del Penedes. Cubierta de viñedos, guarda el secreto del tesoro más conocido de la comarca: sus excelentes cavas y vinos. Donde la viña no domina el paisaje, el terreno se cubre por amplias masas de pinos, encinas o robles, ideales para disfrutar del paseo, excursiones a caballo o en bicicleta. Es también notable su interesante patrimonio, con los restos ibero-romanos, castillos, típicos caserones, iglesias y ermitas de muy diversos estilos.

En El Maresme, el Baix Llobregat y el Garraf, son las tradicionales comarcas en donde se concentra la actividad turística de sol y playa.
El Maresme se despliega en una estrecha franja entre el Barcelonés y el río Tordera. Protegida por la Sierra del Litoral, paralela a la costa, que la separa de las tierras del interior, disfruta de un clima envidiable.

Por último, en el Barcelonés se encuentra la capital de Cataluña, la gran ciudad del Mediterráneo moderno. Es posible tener un conocimiento del centro urbanístico desde muy distintos ángulos: la historia que desprenden sus calles, sus manifestaciones culturales y la amplia oferta museística, el ocio diurno y nocturno, los grandes acontecimientos deportivos, y el shopping, punto fuerte de esta ciuda¡ comercial. Aspectos diferentes de un; importante ciudad donde todo puede st posible.