Guadalupe, el monasterio y la tradición en Extremadura


LA VIRGEN DE GUADALUPE

Es sin duda Guadalupe el principal centro artístico y cultural de estas comarcas, gracias, sobre todo, a la ubicación dentro de La Puebla, del Real Monasterio de Nuestra Señora de
Guadalupe, que ya en el siglo XIlI, tuvo un primitivo precedente con la construcción de una ermita, realizada en conmemoración del hallazgo de la imagen románica de la virgen por el pastor Gil Cordero, El Monasterio es el museo de los museos, no sólo por los innumerables ejemplos de miniaturas, bordados, obras pictóricas, relicarios y orfebrería, que se pueden contemplar dentro de sus muros, sino también porque en él se pueden distinguir también estilos artísticos diversos, que pasan por el mudéjar, con un hermoso templete o el claustro, obras de los siglos XIV y XV respectivamente, o las torres de San Gregario o de las Campanas, obras éstas del siglo XlV. El estilo gótico tiene su mejor expresión en el propio templo, del siglo Xv, con tres naves separadas, arcos apuntados y bóvedas de crucerías, y con una hermosa bóveda estrellada en el presbiterio de planta poligonal.
El coro y la sillería son obras de Manuel de Larra. Churriguera, realizados a mediados del siglo XVIII, y la reja del presbiterio es de estilo góticorenacentista, siendo sus autores Fray Francisco de Salamanca y Fray Juan de Ávila.

El estilo clasicista se puede observar en el magnífico retablo mayor, cuyos autores fueron Juan Gómez de Mora como arquitecto, Giralda de Merla y Jorge Manuel Teotocópuli como escultores; como pintores Cajés y Cm'ducho; y en el tabernáculo realizado para poder contener la imagen de la virgen, se encuentra la bella talla del siglo XII, de Nuestra Señora de Guadalupe.

La sacristía fue construída en el siglo XVII, y en ella se guardan 8 obras del famoso pintor de Fuente de Cantos, Zurbarán, que junto con otras  Zurbarán tiene muestras pictóricas de gran belleza en el Monasterio. pinturas de Luca Giordano, situadas en el camarín, son de lo mejor que existe en el Monasterio, en temas pictóricoreligiosos. En 1879, el Real Monasterio fue declarado Monumento Nacional Histórico -Artístico y desde 1908, la Orden de estilo mudéjar, convertido actualmente en Parador Nacional.

A pocos kilómetros de la población se puede contemplar también un magn(fico templete mud~iar en la Sierra de Altamira el famoso "Humilladero ". Dentro de la localidad el estilo popular de su arquitectura goza de gran renombre en toda Extremadura, al igual que sus productos artes anales .Y gastronómicos.

Muy cerca, Alía posee en su interior una de la obras mudéjaresreligiosa más bellas de toda Extremadura: nos referimos a la Iglesia Parroquial mozárabe de Santa Catalina. Construida a mitad del siglo Xv, tiene tres naves, crucero y una cabecera poligonal, con una conservación exterior bastante buena.
La cercanía del río Guadarranque y su espléndido valle forman, junto con las grandes zonas de caza, algunos de los atractivos de esta población tan cercana a Guadalupe, pródiga en la producción de telares, forja y bordados así como trabajo de ebanisteria.
 
A pocos kilómetros se puede visitar el caserío de La calera cercano al Pico de Sobacorbas, de 1321 metros, con las ruinas del conocido Hospital, una construcción del siglo XV por influencia de la Escuela de Medicina del Real A1onasterio de Guadalupe.

Cañamero, tiene en sus alrededores, en las cercartÍas del río Ruecas, abrigos donde se pueden observar interesantes muestras de pinturasesquemáticas rupestres y dentro de su población, famosa por sus buenos vinos y bodegas de gran renombre en Ertremadura, algunas muestras de arquitectura religiosa importantes. La Iglesia parroquial de Santo Domingo de Guzmán está realizada en mampostería con tres naves interiores, arquería de medio punto y con una majestuosa torre que sobresale en el exterior con un templete exagonal de estilo barroco que supone el segundo cuerpo de ella. En la Ermita de Belén, y originaria de la Edad Media, se encuentra la imagen de la Patrona de Cañamero: Nuestra Señora de Belen, talla medieval de la Virgen con el Niño.
 
La población de Logrosán posee una magníifica obra de arquitectura religiosa, donde se contempla la mano del famoso arquitecto Pedro de Ibarra; nos referimos a la Iglesia de San Mateo, edificio con orígenes góticos de finales del siglo Xv, pero en el que el arte renacentista se conserva desde el siglo XVI, gracias al citado artista, sobre todo en la bóveda que cubre la planta semicircular de la capilla mayor de la iglesia. El interior de la Iglesia tiene una interesante escultura protogótica del siglo XIII, de la Virgen con el Niño, que corresponde a la patrona de Logrosán, la Virgen del Carrascal.

La Plaza del Ayuntamiento, con unos hermosos soportales con galería de arcos de medio punto, es el otro punto artístico de la población, así como las fachadas
de algunas casas señoriales de los siglos XV y XVI, aún conservadas entre el caserío de la localidad.

Alcornocales y encinares rodean a Logrosán, cuyas tierras limítrofes con gran abundancia también de monte bajo hacen de estas unas zonas excelentes para la caza mayor, abundando los jabalíes, Clervos, gamos y corzos.

Lugares de sí mismos

La Puebla de Guadalupe, Logrosán, Cañamero y Deleitosa son las localidades con mayor número de habitantes, a pesar de que ninguna de las cuatro supera los cinco mil. La primera, además de su afamado monasterio conserva el encanto de calles empinadas y soportales cuajados de flores; la segunda de ellas, cuenta también con bellos soportales en la Plaza del Ayuntamiento que sustentan una galería de arcos de medio punto. Las fachadas señoriales de algunas de sus casas, la iglesia de San Mateo y las pinturas rupestres de Risquillo, son parte del atractivo de esta localidad; Cañamero tiene todo el atractivo de los pueblos de la zona, pero, especialmente, destacan sus vinos famosos en toda Extremadura; En Deleitosa vivió San Pedro de Alcántara y aún permanece la casa donde moro. De la iglesia de San Juan Evangelista sobresale el arco carpanel enmarcado en un alfiz de la portada.

Cuentan que en el siglo XIII, Gil Cordero halló la imagen de una virgen a orillas del río Guadalupe. Gracias a ello, se construyó una ermita para conmemorar el suceso. Corría el siglo XIII y lo que comenzó siendo un pequeño recinto de devoción se convertiría en uno de los monasterios más importantes de la cristiandad. Gracias a Alfonso XI, se construyó un nuevo templo y se mandó engrandecer con edificios anexos. Cuatro siglos permaneció el monasterio bajo los monjes jerónimos hasta que en 1835 se produjo una exclaustración. Durante más de medio siglo el santuario tomó la categoría de parroquia dependiente de la archiobispado de Toledo. Fue en este periodo cuando el edificio fue declarado Monumento Nacional y Nuestra Señora de Guadalupe patrona de Extremadura. En 1909 el monasterio se convierte en convento franciscano. Desde 1993 es patrimonio de la Humanidad.

El monasterio fue un importantísimo centro de religión y cultura. Hoy es centro de peregrinación y devoción mariana y punto de hermanarmento de España y America . El edificio guarda miles de historias. Reyes y nobles dejaron su huella entre estos muros, enamorándose tanto de la imagen como del recinto.

La armonía más sorprendente permite combinar mudéjar, románico, gótico, n nacimiento y barroco de forma exquisi ta. Las piezas que alberga son de valor incalculable. Objetos, telas, libros y un impresionante colección de cuadros de Zurbarán son tan sólo una pequeñísima, parte del acerbo histórico y cultural que contiene el monasterio de Guadalupe.