La Alhambra y los Jardines del Generalife


¿Cómo definir el esplendor de La Alhambra? Quizás podríamos llamarlo un verdadero paraíso terrenal. El ruido a agua es constante, debido a las fuentes, ya que los moros se ocuparon de dotar de una gran cantidad de agua corriendo  para emular los oasis en el desierto. Otra gran invención era un sistema de calefacción central con un avanzado sistema de tuberías.

El Parador Nacional más caro de España se encuentra dentro de las murallas de La Alhambra, cuya exclusividad sólo se compara con el Hostal de los Reyes Católicos de Santiago de Compostela.

Vamos a seguir un recorrido mínimo por La Alhambra.

 

Plaza de los Aljibes

 

En su interior destaca el patio circular con dos galerías superpuestas distribuyendo estancias cuadrangulares de diversos tamaños de tal modo que forman un cuadrado al exterior.

A la derecha de la plaza de los Aljibes, está la puerta del Vino, que tuvo una función de separación entre la medina y las zonas de palacio y defensivas de la Alhambra. De sus dos fachadas, la exterior y más antigua, es de piedra, con arco de herradura apuntado.

A través de la puerta del Vino se pasa a la plaza de los Aljibes, que sube al recinto militar o alcazaba, situada en la zona más elevada de la colina de la Sabika. Al entrar destaca una fuerte muralla en la que se alzan tres grandes torres cÚbicas: al sur, la torre del Adarguero; en e! centro, la torre Quebrada, y al norte, la torre del Homenaje, ante la cual se encuentra una torre
circular denominada Cubo, del siglo XVI. La torre del Homenaje, desde donde se controlaba el sistema defensivo de la Alhambra, es una de las primeras edificaciones del siglo XIII.

En el interior de la alcazaba se encuentra el barrio castrense, entre cuyos restos hay una mazmorra, el arranque de los muros de varias casas, un aljibe y un baño. Al  sur, junto a la llamada torre de la Sultana, posiblemente de época almorávide, se encuentra el jardín de los Adarves, del siglo XVII. Esta zona extrema está dominada visualmente por la torre de la Vela, que se estructura en cuatro plantas con espacios resueltos con variadas bóvedas sobre pilares.

A los pies de la torre se encuentra la puerta del recinto alto de la alcazaba, uno de los elementos más bellos y antiguos del monumento, fechada en e! siglo XI. La alcazaba alberga una de las cuatro grandes puertas exteriores del recinto, la torre y puerta  de las Armas, de elegante disposición y proporciones, que abría directamente al interior de Granada. Debió ser de las primeras edificaciones que los nazaríes realizaron en e! siglo XIII.

Entre las construcciones palaciegas de la Alhambra destaca el palacio de Comares, estructurado en torno a cinco patios: patio de la Madraza de los Príncipes, de Machuca, Mexuar, el Oratorio y de los Arrayanes o de Comares.

Otro palacio es el de los Leones, totalmente independiente de! de Comares hasta que, en época cristiana, los Reyes Católicos abrieron una comunicación entre ellos. Se distribuye en torno a un patio, centrado por la fuente de los Leones, que exhibe una taza sobre doce leones en

cuyo borde fue esculpido un poema de Ibn Zamrak que explica el funcionamiento de la fuente y alaba al sultán Muhammad V.

La sala de los Mocárabes, situada en el lateral oeste, debe su denominación a la bóveda que cubría la estancia. Destruida al estallar un polvorín en 1590, fue sustituida por otra bóveda en el siglo XVIII. También poseen bóvedas de mocárabes las salas centrales situadas al sur y al norte del palacio, respectivamente la sala de Abencerrajes y la de Dos Hermanas. Desde la sa-
   

 

Palacio de Carlos V

 

Dos Hermanas se pasa a un coredor, a través de la ventana original transformada en puerta, que conduce a las habitaciones de Carlos V. Éstas fueron el añadido, en forma de claustro, al jardín bajo del palacio de los Leones, con motivo de la visita a Granada del emperador.

En los jardines del Partal, planificados en los años treinta de este siglo, se encuentran el palacio del Partal, con una estructura semejante a la del palacio de Comares, las casas del Partal, y un oratorio cuya decoración y construcción se atribuye a Yusuf 1. Otro de los restos mas significativos del conjunto del Partal es el palacio de Yusuf nI 0408-1417). Este edificio sirvió como residencia de los condes de Tendilla, alcaides de la Alhambra hasta el siglo XVIII, cuando fue destruido.
 
En el lugar conocido como Secano, se realizaron unas excavaciones arqueológicas que permitieron recuperar algunos espacios importantes como el palacio de los Abencerrajes, en el que se puede observar la presencia de un gran baño, superpuesto a otro menor, así como al desarrollo del tradicional esquema del patio. A escasos metros del palacio de Abencerrajes, se encuentra el parador nacional de San Francisco, que a partir del siglo XVI fue convento franciscano, y con anterioridad, un palacio nazarí.

Se termina la visita con el Generalife, palacio que se sitÚa frente a la Alhambra, presidiendo una serie de huertas de cultivo. Su acceso se realiza saliendo del recinto de la Alhambra por la puerta de los Carros, y rodeando todo el perímetro exterior de la muralla o bien, salvando la vaguada que define la cuesta de los Chinos, por el puente que une el secano de la Alhambra y la entrada turística del Generalife.

La denominación de Generalife ha recibido varias interpretaciones, siendo hoy aceptada la del jardín del Alarife, es decir, del arquitecto. El Generalife era una almunia o finca con una amplia extensión de tierra de cultivo que rodeaba al palacio. Tras los jardines nuevos se encuentra el edificio principal. En su interior, una estrecha escalera conduce al famoso patio de la Acequia. 

La Alhambra es objeto de innumerables leyendas que, dentra de un talante ramántico y guerrero, mezclan realidad y fantasía acrecentando el halo de misterio que la envuelve. Con la lectura de Cuentos de la Alhombra de Washington Irving se puede disfrutar de algunas leyendas tan emocionantes como la de la tarre de las Infantas ¿Quién sabe que hay de verdad
a de fantasía?