Ciudad de Valencia: recorridos turísticos e históricos
Lo que no puede dejar de visitarse en Valencia
Catedral del Santo Cáliz
Contemplar la imponente Catedral desde la Plaza de la Reina es una experiencia inolvidable. Los hermosos frontispicios de la Puerta de los Apóstoles y de la Puerta de los hierros no se quedan atrás con respecto a la fachada principal del edificio (que data del año 1713).
En la primera puerta mencionada, que da a la Plaz de la Virgen, encontramos los doce apóstoles en las columnas laterales, así como un tímpano de estilo barroco. Más arriba un rosetón de vitrales y hacia un lado un reloj de sol antiquísimo.
La puerta sobre la Plaz de la Almoína no se queda atrás en belleza, y desde la cual se contempla el arco sobre la calle de la Barchilla que cruza la calle de lado a lado con un ventanal imponente. La parte de las galerías externas nos sorprende con su arquitectura romana y sus capillas de acceso externo.
La torre del Miguelete
Esta torre, conocida en Valencia como el Micalet, es un ícono de la urbe y campanario de la Catedral. Se puede subir hasta lo más alto y cualquier persona que tenga un estado físico mínimamente aceptable puede subir, por más que parezca una odisea. Implica un poco de esfuerzo, pero al tratarse de rampas y no de escalones, se facilita la subida, que también es amenizada por unas cuantas ventanillas en cada descanso que nos deleita con la visión sobre la plaza de la Reina con sus bellísimas aguas, o sobre la misma Catedral.
Basílica de la Virgen de los Desamparados
Sobre la Plaza de la Virgen, en las adyacencias de la Catedral, tenemos la basílica que da nombre a la patrona de Valencia: La Virgen de los Desamparados. Se denomina Basílica por resolución pontificia desde 1948, y y había obtenido honores muy anteriores. Por ejemplo el rey Fernando el católico denominó a su cofradía con el nombre de Verge dels Inocents e Desamparats, en honor a la imagen de la virgen que se alberga en la basílica, que según algunos data de 1414. La congregación ya existía para aquél entonces (ver más adelante en Valencia antigua).
Palau de la Generalitat.
Sobre el inicio de la Calle de los Caballeros hasta la Plaza de los Manises se yergue el imponente Palacio de la Generalidad Valenciana, cuya existencia data del siglo XV. Su estilo es del gótico tardío, aunque la mezcla estilística se hace patente por ejemplo en los torreones, cuyas remodelaciones de la fachada son posteriores a los del ala central.
Históricamente fue la Casa de la Diputación del General en el siglo XV, pasando a ser la Real Audiencia entre 1750 y 1923. entre este año y 1982 albergó la Diputación Provincial, para convertirse en el Palau de la Generalitat sólo a partir de ese año.
Siguiendo el rastro por la bella Valencia, por el olor del mar, el ambiente del siempre Mediterráneo lleva al viajero hacia el Mercado Central, la Lonja (antiguo centro mercantil) y el Consulado del Mar. Pero el trasiego del azul del agua se palpa en la Plaza Redonda, con puestos de mercancías típicas, el derroche de los vendedores.
Valencia antigua
Valencia es una postal viviente de tiempos pasados.Recorriendo sus calles uno se siente transportado en el tiempo de una forma inevitable, a edades remotas como la Edad media y el Renacimiento. Valencia se abre al visitante por dos puertas, aquellas que han permanecido inmunes al paso del tiempo y que invitan al forastero a un paseo por calles tortuosas, flanqueadas por casas señoriales, recordando la majestuosidad del gótico civil levantino.
y en Valencia, como no, permanece, emblemática, la plaza de toros, a un costado de la estación del ferrocarril RENFE. Esta bella plaza evoca un anfiteatro romano, aliado de la no menos entrañable Estación del Norte, plagada de los reflejos que le otorgan sus múltiples azulejos.
En esta ciudad siempre cortejada por el Mediterráneo, la luz se convierte en bello resplandor que imita al llegar el crepúsculo las llamas de sus famosas Fallas. Pero Valencia, plagada de jardines, de gama de colores, de luminosidad constante es también símbolo gastronómico, cromático y resplandeciente.
Las Torres de Quart son una construcción interesantísima desde la estética arquitectónica además de las historias que rondan su pasado. Por ejemplo, el viejo dicho de "estar en la luna de Valencia" corresponde a la antigua ciudad amurallada y la costumbre de cerrar las puertas como la del Quart a una determinada hora de la tarde. Los que cultivaban o rondaban por fuera de las murallas debían volver a Valencia antes de la hora indicada por las campanadas de las iglesias. Los que se quedaban afuera de la ciudad, por distraerse con algo, debían dormir afuera. Por eso a los distraídos se les suele imputar estar en la Luna de Valencia.
Otro dato curioso de la ciudad de Valencia es que aquí se fundó el primer hospital psiquiátrico del mundo, tal como lo fueron conocidos y tan comunes a partir del siglo XVIII. Sin embargo, el hospital ha cumplido 600 años en 2009! Es decir, que fue fundado por el padre Joan Gilabert Jofré en el año 1409 bajo el nombre de Hospital de los Inocentes. Se trataba de una organización de caridad especializada en personas con problemas mentales. Fue cerrado en 1989 y ahora funciona en su lugar un ambulatorio médico, en consonancia con las tendencias mundiales de abandonar este tipo de construcciones antiguas manicomiales (en este caso queda muy poco del antiguo manicomio).
Valencia moderna
Esta ciudad es escenario de modernísimas construcciones debido a las señales innegables de progreso visibles por doquier. Una prueba de ello es la grandiosa Ciudad de las Artes y las Ciencias, un increíble complejo arquitectónico diseñado por el prestigiosísimo Calatrava.
En este lugar se encuentra uno de los primeros cines de tres dimensiones de España, el IMAX. La Ciutat de les Arts i les Ciències se ha convertido en un atractivo turístico y científico que debe estar en toda agenda de cualquier visitante a Valencia.
Entre los edificios más importantes destacan El Hemisférico (el que parece un ojo), el Ágora, que es una plaza cubierta, L'Umbracle que es un paseo parquizado, y el puente de L'Assut De L'Or, una mega estructura que está emplazada en el punto más alto de la ciudad.
También es de destacar la zona de los museos, entre los cuales se cuentan el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, el Museo Oceanográfico y Palacio de las Artes Reina Sofía.
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