Fin de semana desde Zaragoza


Próximo a la localidad de Escatrón, en el Bajo Aragón, en un bello paraje junto a la ribera del río Ebro, se alza el antiguo monasterio de Nuestra Señora de Rueda, considerado como el monumento más importante de toda la comarca. También de estilo gótico y situada en la localidad de Caspe se levanta la Colegiata que lleva su mismo nombre, una bella edificación del siglo XI.

El monasterio de Nuestra Señora de Rueda, bello edificio de factura gótica, tiene tres naves con bóvedas de cruceria que quedan comunicadas con el claustro. Típicos arcos apuntados con tracería. La sala capitular, con infinidad de columnas, refectorio, escalinata y púlpito, es la que se mantiene en mejor estado de conservación.

Tras la Desamortización de Mendizáhal, el edificio experimentó el progresivo deterioro de sus estancias. Durante este siglo y medio de abandono, bóvedas y techumbres fueron desapareciendo. Actuaciones de rehabilitación llevadas a cabo han conseguido paliar, en cierta medida, la total destrucción del monasterio. No obstante, no parece ya posible que sus claustros y pasillos vuelvan a ser ocupados por ninguna otra orden monástica.

En el conjunto del monasterio de Nuestra Señora de Rueda se unen dos estilos arquitectónicos distanciados en el tiempo. Por una parte, del siglo XIII, con formas del protogótico, y el manierista o tardorrenacentista, ya del año 1600. A esta última etapa corresponden los añadidos distribuidos alrededor de una gran plaza, cerrada por los nobles edificios de la portería y del palacio abacial, éste con luminosas galerías en dos plantas. Al fondo de la plaza se alza intacto el conjunto medieval que se conserva casi integralmente- y como en bien pocos monasterios- todas sus dependencias según la estructura del más puro estilo cisterciense: iglesia, claustro, sala capitular, scriptorium, refectorio, cocina, lavabo, dormitorio, bodega, etcétera. Casi sin reformas posteriores tan frecuentes en otros monasterios. Y hasta la torre octogonal, individualizada por ser de ladrillo y con tracerías mudéjares, aporta una pincelada colorista a la sobriedad del conjunto.

Este bello ejemplo del gótico tiene, en la localidad de Caspe, otra edificación contemporánea no menos relevante. Se trata de la Colegiata, del siglo XIV; formada por tres naves con crucero y una portada excepcional. Alrededor del monumento, la ciudad de Caspe ofrece otros aspectos también interesantes. La ciudad de Caspe, que ostenta el título de capitalidad del Bajo Aragón zaragozano, aunque no revista la categoría de monumental como Tarazona o Alcañiz, recoge en los límites una serie de bellos edificios, algunos extraños, pero de gran atracción: Esta rareza convierte a la localidad en una ciudad considerada atípica dentro de Aragón.

El conjunto gótico de la Colegiata de Santa María la Mayor y los restos del castillo-palacio son los dos monumentos más significativos de Caspe. La Colegiata es una de las más importantes dentro de estilo gótico purista de Aragón. Destaca especialmente la imagen sumamente elegante de la portada. El acontecimiento histórico más importante de la historia de Caspe, tuvo lugar dentro de los muros de su castillo-palacio. Aquí se reunieron, en 1412, los compromisarios para elegir como rey de Aragón al infante castellano Fernando 1 de Antequera.

Casas señoriales, como la de los Piazuelo-Barberán, las ruinas de] convento de Santo Domingo, varias ermitas dispersadas por los alrededores y varios yacimientos de época prerromana completan esta apasionante visita por el Bajo Aragón.